Rizartrosis (artrosis trapecio-metacarpiana)
Dolor en la base del pulgar al pellizcar, abrir frascos o girar una llave.
¿Es normal lo que siento?
Lo que sueles notar
- Dolor en la base del pulgar, junto a la muñeca, al pellizcar o apretar
- Pierdes fuerza para abrir frascos, girar llaves o sostener objetos
- Un bulto o deformidad en la base del pulgar
- Rigidez y dolor que empeoran con el uso a lo largo del día
¿Qué es?
Rizartrosis (artrosis trapecio-metacarpiana)
Es el desgaste del cartílago de la articulación entre el trapecio, un hueso de la muñeca, y el primer metacarpiano, en la base del pulgar. Esa articulación hace posible la pinza y soporta mucha carga, por eso es de las primeras de la mano en desgastarse. Es más frecuente en mujeres a partir de los 50 años.
¿Necesito cirugía?
Conservador primero
En etapas tempranas: férula que estabiliza la base del pulgar, antiinflamatorios, terapia de mano y ajustes para cuidar la articulación en las actividades diarias. Una infiltración puede aliviar el dolor por meses.
Cuándo sí se opera
Cuando el dolor ya no cede y limita la vida diaria, hay varias opciones según la etapa y la actividad de cada paciente: retirar el trapecio con reconstrucción de ligamentos, una prótesis de la articulación o una artrodesis. En consulta se define cuál conviene.
¿Cuánto tarda?
La recuperación
Depende del procedimiento: se usa férula algunas semanas y después rehabilitación para recuperar movilidad y fuerza de pinza. La mejoría del dolor se nota en las primeras semanas y la fuerza sigue mejorando durante meses.
Contenido informativo revisado por el Dr. Carlos Baca. No sustituye la valoración en consulta: cada mano es distinta.
Antes de venir
Preguntas sobre rizartrosis (artrosis trapecio-metacarpiana)
¿Es lo mismo que la tendinitis del pulgar?
No. La tendinitis de De Quervain inflama los tendones del borde de la muñeca; la rizartrosis es desgaste de la articulación en la base del pulgar. Se distinguen en la exploración y con una radiografía.
¿Siempre termina en cirugía?
No. Muchos pacientes controlan el dolor con férula, terapia e infiltraciones. La cirugía se reserva para cuando el tratamiento conservador ya no es suficiente.
